La pandemia de COVID-19 expuso y exacerbó las vulnerabilidades estructurales de los estados latinoamericanos, incluyendo la alta desigualdad y la informalidad. Con sólo el 8% de la población mundial, la región había registrado, a finales de 2021, casi el 30% de las muertes por COVID del mundo. América Latina y el Caribe también experimentaron la crisis económica más grave de todas las regiones, con una contracción del PIB del 7% en 2020 y una recuperación prevista menor que en otras regiones. En este contexto, las políticas sociales desempeñaron un papel intermedio crucial entre los efectos sanitarios y económicos y la capacidad de los hogares para hacer frente a la situación. Un grupo demográfico especialmente afectado es el de los niños, con una tasa de pobreza superior al 50% y el cierre de escuelas más prolongado del mundo. Mientras tanto, la estabilidad democrática se ve afectada en muchos países que se enfrentan a una grave fragmentación social y política.
En esta conferencia de dos días, organizada por GIGA-ILAS y la Fundación EU-LAC, se evaluarán algunos de los principales retos políticos a los que se enfrentan los países de la región, lo que pueden hacer al respecto para promover una recuperación inclusiva y sostenible, y las ideas que pueden aportar los especialistas en ciencias políticas, sociología, economía y ciencias de la salud. Abordaremos algunos de los retos persistentes a los que se enfrentan los países de la región en su proceso de recuperación, como las carencias en materia de protección social e informalidad laboral, educación y sanidad, espacio fiscal, capacidad del Estado y altos niveles de violencia, y migración. También abordaremos la estabilidad democrática; el ascenso de nuevos actores políticos; el populismo; la politización del poder judicial y la judicialización de la política; las políticas de cambio climático; y, por último, lo que todo esto significa para el multilateralismo y las relaciones UE-ALC.
El objetivo será aprovechar la base de conocimientos empíricos de los académicos para evaluar las tendencias futuras y presentar propuestas de actuación. El formato consistirá en paneles temáticos con preguntas de los moderadores, seguidos de un debate abierto.
Participación sólo con invitación personal.