Se trata de un estudio alternativo para resolver la insuficiencia de conectividad entre América Latina y la UE, a través de la promoción de una mayor competitividad entre los proveedores en el mercado de cables submarinos. Así, los resultados de este estudio, que se espera conduzcan a la construcción de un nuevo y eficiente cable, tendrán el impacto social de beneficiar a todos los usuarios de servicios de telecomunicaciones. Una instalación a tiempo puede generar un rápido retorno de la inversión y, por tanto, resultar atractiva para los socios desde una perspectiva comercial.