Las iniciativas de la Unión Europea (UE) que involucran a otros países pueden estar inspiradas en acontecimientos internacionales. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés), por ejemplo, inspiró el lanzamiento del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) en 1971, diseñado para incentivar el comercio con países en desarrollo. Centroamérica y los países andinos se beneficiaron de un régimen especial del SGP en las décadas de 1980 y 1990 debido a las circunstancias del momento. Más tarde, la creación del SGP+ introdujo un enfoque en el desarrollo sostenible, entre otros temas, demostrando una vez más la influencia de las agendas internacionales.
Recientemente, una iniciativa más ambiciosa de la UE —que también promueve el desarrollo sostenible y la transición verde, entre otros temas— fue lanzada bajo el nombre de Global Gateway (GG). Sin embargo, a diferencia del SGP, y más cercana en su funcionamiento a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, su principal herramienta es la inversión en infraestructura, y sus objetivos están alineados con agendas internacionales como la Agenda 2030 y el Acuerdo de París.
El lanzamiento de Global Gateway por parte de la Comisión Europea y Josep Borrell, entonces Alto Representante de la UE, tuvo lugar en diciembre de 2021. Se presentó un presupuesto de 300 mil millones de euros en inversiones hasta 2027, provenientes de distintos socios: la UE, sus Estados miembros y diversas instituciones financieras y de desarrollo, bajo el enfoque Team Europe. La sección de Global Gateway dedicada a América Latina y el Caribe (ALC) recibió solo 45 mil millones de euros del presupuesto total. No obstante, se anunciaron 51 proyectos para ALC en cinco áreas clave: (i) digital, (ii) clima y energía, (iii) transporte, (iv) salud, y (v) educación e investigación (consultar la Tabla 1). Estos proyectos fueron solo anunciados, ya que la presentación de la sección sobre ALC tuvo lugar hace apenas dos años, en marzo de 2023 —cuatro meses antes de la III Cumbre UE-CELAC celebrada en Bruselas en julio—, dejando poco tiempo para definir los detalles finales.
La celebración de Cumbres birregionales cada dos años permite mostrar avances concretos. La próxima, programada para noviembre de 2025 en Colombia, será una buena oportunidad para hacer un balance de los progresos logrados en los proyectos de Global Gateway. Desde la última Cumbre en julio de 2023, el contexto internacional se ha vuelto más incierto, tanto política como económicamente, lo que podría acelerar la ejecución de algunos proyectos. Durante este período también ha habido avances en otros aspectos de la relación birregional, como el Acuerdo Marco Avanzado UE–Chile (2023), el Acuerdo UE–Mercosur (2024) y el Acuerdo UE–México (2025).
En relación con Global Gateway, el proyecto sobre Hidrógeno Verde en Chile avanza firmemente, con la participación de un grupo de países: Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Costa Rica, Uruguay, Austria, Dinamarca, Países Bajos, España, Finlandia, Italia, Francia, Alemania y la Comisión Europea. Además, la reunión ministerial UE-CELAC celebrada en Nueva York el 24 de septiembre de 2025 destacó “los recientes avances logrados en el marco de la Agenda de Inversiones Global Gateway UE–ALC y llamó a una colaboración más profunda para acelerar su implementación, traduciendo los compromisos en beneficios tangibles para la ciudadanía y las empresas”. Finalmente, durante la segunda edición del Foro Global Gateway, los días 9 y 10 de octubre de 2025 en Bruselas, se anunció la ampliación de varias iniciativas relacionadas con ALC, entre ellas: la Integración Regional de la Electricidad en América Latina y el Caribe; la Red de Supercomputación UE–ALC para la Inteligencia Artificial; y los Corredores Verdes Marítimos Global Gateway.
Como muestra la tabla, el área de Clima y Energía destaca como la más prominente del conjunto de proyectos Global Gateway en ALC, con 28 iniciativas. Algunos de estos proyectos ya han comenzado a dar sus primeros pasos, mientras que otros —como el de Hidrógeno Verde en Chile— se están convirtiendo en realidad.
En iniciativas previas de la UE hacia América Latina, la dimensión social tenía un mayor protagonismo, como se observó en programas como EUROsociAL. Sin embargo, este no es el primer esfuerzo europeo en materia ambiental en la región: programas como EUROCLIMA o AL-INVEST Verde existen desde antes de Global Gateway y, como sus nombres indican, se centran en proyectos verdes. Aun así, sus presupuestos son incomparablemente menores: AL-INVEST Verde recibió menos de 38 millones de euros para cinco años.
Global Gateway maneja presupuestos mucho mayores gracias a su capacidad de movilizar fondos públicos y privados. Pero ¿por qué ahora? Este aumento en la financiación de políticas verdes está estrechamente ligado al nuevo contexto internacional. Desde el lanzamiento de Made in China 2025 (2015), el Pacto Verde Europeo (2019) y la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos (2022), las transiciones verdes se han convertido en una prioridad estratégica y en un campo de competencia económica global. Dada la abundancia de recursos naturales de América Latina —esenciales tanto para la transición verde como para reducir la dependencia de países como Estados Unidos o China—, la priorización del eje Clima y Energía dentro de Global Gateway resulta lógica.
En el lado latinoamericano, Brasil y Chile lideran la transición energética. Sin embargo, es fundamental que la iniciativa también priorice las “transiciones justas”, asegurando oportunidades industriales en ALC (por ejemplo, fabricar baterías para vehículos eléctricos en lugar de limitarse a extraer litio). Asimismo, países de la región son impulsores de los derechos ambientales, como demuestra el Acuerdo de Escazú (2022), y pueden servir de ejemplo para otras regiones.
Finalmente, la UE y ALC comparten otras agendas políticas relevantes que han cobrado fuerza desde la última Cumbre. Algunas forman parte de los seis principios clave de Global Gateway: (i) valores democráticos y altos estándares, (ii) buena gobernanza y transparencia, (iii) asociaciones equitativas, (iv) enfoque verde y limpio, (v) seguridad, y (vi) movilización del sector privado. Este último puede considerarse una de las mayores fortalezas comunicacionales de Global Gateway frente a sus competidores, ya que los argumentos económicos pueden ser tan relevantes como los políticos entre democracias.
Tabla 1: Lista de proyectos de Global Gateway en América Latina y el Caribe
(Las opiniones expresadas en este blog son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente la posición de la Fundación EU-LAC).