La Unión Europea y el MERCOSUR sellan un acuerdo histórico de asociación estratégica

Firma del Acuerdo UE-MERCOSUR (foto: MERCOSUR)

Firma del Acuerdo UE-MERCOSUR (foto: MERCOSUR)

La Unión Europea y el MERCOSUR formalizaron la firma de su Acuerdo de Asociación y de un Acuerdo Comercial Interino, el 17 de enero de 2025, consolidando uno de los entendimientos birregionales más relevantes de las últimas décadas. El pacto representa un paso decisivo para profundizar los vínculos económicos, políticos y estratégicos entre Europa y América Latina en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la fragmentación.

La asociación integra un mercado de alrededor de 700 millones de personas y un PIB conjunto equivalente a cerca del 25 % de la economía mundial, configurando una de las mayores zonas de libre comercio a escala global. Desde la perspectiva europea, el acuerdo permitirá ampliar de manera significativa las exportaciones hacia el MERCOSUR y generar nuevas oportunidades para empresas y trabajadores, mientras que para los países sudamericanos abre un marco estable de acceso a uno de los principales mercados del mundo.

La firma fue acompañada por las máximas autoridades de ambos bloques, entre ellas la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el presidente argentino, Javier Milei; el presidente de Paraguay, Santiago Peña y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. También estuvieron presentes el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el presidente de Panamá, José Raúl Mulino.

Durante el acto, las autoridades coincidieron en destacar el valor político del acuerdo como una señal clara de compromiso con el multilateralismo, las reglas comunes y la cooperación internacional. Subrayaron además que el entendimiento no solo tiene un alcance comercial, sino que constituye una plataforma para reforzar la cooperación en ámbitos como el desarrollo sostenible, la transición verde y digital, la seguridad y la proyección conjunta en el escenario global.

Desde el MERCOSUR, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, en ejercicio de la presidencia pro tempore del bloque, calificó la firma como un logro de la diplomacia regional y una reafirmación de la vocación integradora sudamericana, poniendo el acento en los beneficios concretos que el acuerdo puede generar para las ciudadanías de ambas regiones. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que “con esta asociación beneficiosa para ambas partes, ambos saldremos ganando, tanto en lo económico como en lo diplomático y geopolítico”.

Este acuerdo envía una potente señal al mundo y refleja una elección clara y deliberada: optamos por el comercio justo frente a los aranceles, por una asociación productiva a largo plazo y, sobre todo, que nuestra intención es ofrecer beneficios reales y tangibles a nuestros pueblos y empresas.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea

Si hace 25 años ya vimos clara la importancia de la asociación de nuestras dos regiones, hoy por hoy es aún más evidente que su relevancia va más allá del terreno económico, más allá de las cifras, por impresionantes que sean. Porque con este acuerdo enviamos un mensaje claro al mundo, un mensaje de defensa del comercio libre basado en reglas, del multilateralismo y del derecho internacional como base de las relaciones entre países y regiones.

António Costa, presidente del Consejo Europeo

Hoy nos reúne un hecho de gran trascendencia política y económica para todos los miembros de este bloque y, probablemente, el mundo entero. Tras 25 largos años de negociaciones, firmamos finalmente el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, quizás el mayor logro obtenido por el Mercosur desde su creación.

Javier Milei, Presidente de Argentina

Desde el MERCOSUR queremos que este acuerdo beneficie a los principales destinatarios: a los millones de ciudadanos europeos y latinoamericanos que a partir de su implementación verán mejoras sustanciales en sus vidas.

Santiago Peña, presidente de Paraguay

En un mundo atravesado por tensiones y por la erosión de certezas que durante décadas ordenaron la política y el comercio global, este acuerdo adquiere una relevancia particular. No sólo porque constituye la asociación comercial integral más grande del mundo, sino porque reafirma una decisión clara: apostar por las reglas en un tiempo de volatilidad y cambios permanentes.

Yamandú Orsi, presidente de Uruguay

El acuerdo incorpora compromisos en materia de desarrollo sostenible, acción climática y derechos laborales, e incluye referencias explícitas a la implementación del Acuerdo de París y al objetivo de avanzar hacia la neutralidad climática. Asimismo, prevé mecanismos para proteger sectores sensibles y garantizar estándares elevados en los intercambios comerciales.

Tras la firma, se abre ahora la etapa de ratificación conforme a los procedimientos internos de cada parte. En el caso europeo, el Acuerdo de Asociación deberá ser aprobado por los Estados miembros, mientras que el Acuerdo Comercial Interino seguirá el proceso de ratificación a nivel de la Unión Europea. Una vez completados estos pasos, el entendimiento sentará las bases de una relación birregional más estrecha, con impactos de largo plazo para Europa, América Latina y el Caribe.